Breve reflexión sobre monarquía y cultura

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Beatriz de Holanda, amante de los animales.

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Don Juan Carlos I, también amante de la vida salvaje, a su manera.

Mañana es un gran día para la monarquía de los Países Bajos. La reina Beatriz firmará su abdicación y se coronará a un nuevo rey (hombre por primera vez en más de un siglo) en el mismo día de la reina (Koninginnedag o 30 de Abril que, contrariamente a lo que todo el mundo piensa, no es el día del cumpleaños de la reina Beatriz sino el de su madre y el de su abuela). Así las cosas, está previsto que Amsterdam reciba a más de un millón de visitantes en 24 horas. Por suerte Limburgo queda lejos de semejante lío y no tendremos que subirnos a un tren con los demás peregrinos. Nos quedaremos en Maastricht disfrutando del ambiente del mercadillo especial que se organiza en el parque y haciendo fotos a los fans de la familia Orange.

Todo esto me ha hecho pensar en que en España esto de la abdicación no se lleva. Parece que cuando el español prueba el poder no se despega de él ni con espátula, ejemplo de ello no es sólo nuestro señor Rey sino todos los presidentes del gobierno que nos han ido empobreciendo, todos los directores de empresas que han caído o han pisado a otros, etc, etc, etc. Dicen las estadísticas que los neerlandeses aprecian a los nuevos reyes y lo cierto es que se percibe la expectación y alegría ante la llegada de esta fecha. ¿Alguien se imagina la celebración del cumpleaños de Don Juan Carlos en las calles? porque me cuesta trabajo imaginar un 22 de noviembre festivo con los colores de la bandera por todo el país en el que la gente salga a la calle a divertirse, me imagino más bien protestas frente a edificios públicos y personas con rostro sombrío caminando por las calles… como cualquier otro día. Y es que si alguna vez hubo motivos para apoyar las diferentes monarquías que han pasado por España éstos fueron opacados hace mucho tiempo. En cierto modo, el genuino homo ibéricus no sabe salir de la miseria de sus predecesores, no sabe opinar sin adherirse a los extremos y su típica respuesta es encogerse de hombros y mirar mal al vecino. ¡Ojo! que no cuente como generalización, ya que el homo ibéricus no tiene por qué ser mayoría para mantener a todo el país estancado. Y ¡ojo! otra vez, porque nuestra cultura tiene muchísima riqueza de la que otras carecen, no hay que mezclar (que luego me dicen que soy una desarraigada) sino entender los matices.

Relativo a este último asunto (y virando a un tono más divertido) hemos estado elaborando una lista de cosas típicas de los neerlandeses (a veces de los alemanes y belgas también), esas cosas que te hacen echar de menos ciertas costumbres que sólo se dan en España o en los países de la cuenca del Mediterráneo. Unos cuantos ejemplos de esto son:

- No lavar los platos, bañarlos en agua jabonosa.

- No fregar el suelo, pasar una mopa.

- Las rotondas, cortadas. Bien por semáforos o literalmente con cemento.

- Escaleras de las casas, estrechas y empinadas.

- Por lo general, cuantos más floripondios mejor.

- Los profesores de universidad, de viaje cada dos por tres.

- Los bancos, cerrados los lunes.

- Los comercios y cafeterías, cerrados a las 18:00.

- Cuando nieva, sal en las carreteras pero hielo en las aceras.

- El centro de las ciudades, con las mismas tiendas y cafeterías, el pequeño negocio apenas existe.

- El arroz, largo y de Surinam. El almidón del arroz redondo es malo para el estómago neerlandés.

- Los huevos, fuera de la nevera.

- El queso, de vaca. Como mucho encuentras blando de cabra pero jamás de oveja.

- El suelo, jamás de baldosas, mejor moqueta o linóleo con ácaros, manchas y bultos, así la vida es más emocionante. Y si vas de alquiler, el suelo lo pones de tu bolsillo.

- El paracetamol, de 200mg y con cafeína.

- Las matrículas de los coches, con el fondo amarillo, así los extranjeros destacan más.

- La carne, en trocitos, un solomillo entero no puede ser.Kei

- Los pastos, para vacas y ponis gordos. Las primeras por la leche, los segundos... ¿por la carne?

 

En fin, y la lista sigue y sigue. Mi profesora de inglés del colegio nos dijo una vez que la inteligencia se mide por la capacidad de adaptación a nuevas situaciones, después de haber estudiado los tests de inteligencia más importantes en psicología y de haber visto un poco de mundo puedo decir que llevaba toda la razón. Y bueno, la clave del éxito a pesar de las listas más disparatadas está en eso, ser inteligente.

Eso sí, siempre echaré en falta la tierra de mis raíces.

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Raquel Ruyz. Con la tecnología de Blogger.

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